La dermatitis atópica canina (DA) se ha definido como una enfermedad cutánea alérgica inflamatoria y pruriginosa genéticamente predisponente con características clínicas específicas. Su manifestación más importante es la Dermatitis Alérgica aguda o crónica difícilmente distinguible de otras patologías alérgicas que afectan al canino.
El primer reto que enfrenta el Clínico Veterinario de pequeños animales frente a esta patología es el de establecer de manera certera un diagnóstico diferencial efectivo de las infestaciones con ectoparásito, infecciones bacterianas y micótica, enfermedades neoplásicas u otras reacciones alérgicas causantes del prurito.
Aun cuando la base fisiológica de la DA es la reacción de Hipersensibilidad Tipo I o Alergia, es vital que los prácticos veterinarios sepan diferenciarla de otros tipos de Hipersensibilidades (II, III y IV) cuyo fundamento inmunitario difiere sustancialmente además de las reacciones de Autoinmunidad y Tolerancia inmune. Estos conocimientos permitirán también comprender el fundamento de las pruebas diagnósticas directas e indirectas requeridas para completar el cuadro clínico de la DA en caninos y las bases de la desensibilización.
Mucho se ha avanzado en los aspectos genéticos e inmunitarios de la DA en caninos gracias al creciente interés por dilucidar los mecanismos fisiológicos de este padecimiento en humanos, con miras a incrementar el arsenal terapéutico eficaz para controlar este importante padecimiento en ambas especies. La comprensión de la activación de la respuesta inmunitaria inducida por los alérgenos, los componente de la piel como primera barrera de contacto, las poblaciones celulares involucradas en la reacción alérgica, moléculas proteicas activas producidas y liberadas durante el proceso inflamatorio, adhesinas y Citocinas biomarcadoras con sus correspondientes activadores, receptores e inhibidores, entre otros han permitido aportar nuevas alternativas para su diagnóstico y control.




